Adiccion speed tratamiento Barcelona

TRATAMIENTO DE ADICCIÓN AL SPEED EN BARCELONA

El tratamiento de adicción al speed en Barcelona se realiza bajo especialistas en adicciones con 40 años de experiencia.

Generalmente el tratamiento del speed se desarrolla en el centro de adicciones de Barcelona, donde se trabaja bajo varias terapias que unidas, multiplican la efectividad del tratamiento.

Por un lado se trabaja la desintoxicación mediante especialistas médicos, controlando los efectos del organismo tras la abstinencia en el consumo. En segundo plano se trabaja la deshabituación del paciente hacia la droga, superando la dependencia y generando nuevas rutinas. 

Y finalmente el proceso acaba con el reinserción cuando se ha superado las terapias y las actividades mediante psicólogos y terapeutas que, bajo mayor fortaleza mental, superan y afrontan el entorno que les llevó a consumir.

 

QUÉ ES EL SPEED

El speed es un tipo de metanfetamina clasificada como droga sintetizada ilegal que genera adicción y riesgos para la salud del que lo consume. 

En el contexto de la droga, speed es el nombre que recibe la anfetamina, la metanfetamina y sustancias similares en el mercado ilegal.

Los riesgos provocados por las anfetaminas han ido restringiendo su comercialización y reduciendo su empleo terapéutico en la mayoría de los países, en especial desde la década de 1970; por eso la mayoría de las anfetaminas existentes en la actualidad son sintetizadas de forma ilegal. Las anfetaminas, además, han sido la base para el desarrollo de la mayoría de las drogas de síntesis o de diseño, como la metanfetamina o speed.

USO Y ABUSO DE SPEED

Las anfetaminas han sido empleadas terapéuticamente para bajar de peso debido a su efecto supresor del apetito, si bien se acababa abusando de ellas.

Otro uso terapéutico de la anfetamina fue el control de estados depresivos. Pero como el organismo se adaptaba a los efectos antidepresivos, se producía una escalada de las dosis, propiciando dependencia y agravamiento de los episodios de depresión.

También son utilizadas para dos enfermedades: la narcolepsia y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Uno de los usos inadecuados de las anfetaminas es emplearlas para mejorar el rendimiento físico e intelectual, evitar el cansancio y retrasar el sueño.

Otra manera de utilizar incorrectamente estas sustancias es cuando se busca la euforia y el bienestar proporcionados por el fármaco, para así eliminar el aburrimiento, superar la sensación de inferioridad del sujeto, reforzar la seguridad en sí mismo, o aumentar la actividad física o psíquica.

La forma más perjudicial de las anfetaminas, como el speed, es el uso de grandes cantidades durante cortos períodos de tiempo, lo que termina desencadenando a largo plazo un gran deterioro físico y psíquico.

Uno de los derivados anfetamínicos más representativo es la metanfetamina o speed. Es la anfetamina más común y aumenta la acción estimulante sobre el cerebro.

EFECTOS DEL SPEED

Las anfetaminas producen muchos de los efectos de la cocaína: incrementan la frecuencia cardíaca y la tensión arterial; dificultan la defecación y la micción; producen disfunciones sexuales; mejoran la actividad psíquica; afinan la asociación de ideas; mejoran el rendimiento psíquico en sujetos con cansancio, apatía o sueño; aumentan la sensación de bienestar; provocan un estado de ánimo elevado; incrementan la autoconfianza y la autoestima. Pero, en algunas ocasiones provoca reacciones extrañas, con bajo estado de ánimo, ansiedad, inquietud, agitación, ideas de sentirse perseguido, alucinaciones visuales o auditivas e insomnio.

Las anfetaminas aumentan la capacidad de comunicación, así como la actividad motora, y pueden aparecer movimientos repetitivos que no conducen a ningún objetivo.

Estas sustancias causan una disminución de la sensación de fatiga, pero sin hacerla desaparecer, de forma que el individuo mantiene su actividad física, que puede terminar en un agotamiento brusco.

Las anfetaminas pueden retrasar la aparición del sueño, aunque no pueden evitarlo de manera indefinida, y mientras se duerme se puede pasar de un sueño profundo a una especie de somnolencia.

Al finalizar la acción de las anfetaminas o de la metanfetamina o speed, se pueden producir cefaleas, fatiga intelectual y física, sueño, estado de ánimo deprimido, ansiedad e irritabilidad.

La toxicidad psíquica por anfetaminas o speed se suele producir en sujetos sanos tras consumir grandes cantidades, y también se puede presentar en enfermos mentales que usan esta sustancia. Los efectos tóxicos a nivel psicológico se caracterizan por actividad psíquica intensa, con ansiedad, irritabilidad, agitación, conductas agresivas e insomnio. En ocasiones, pueden estar desorientados y con pérdida de memoria e importante confusión.

Las complicaciones médicas derivadas del uso de anfetaminas son similares a las originadas por la cocaína.

SÍNDROME ABSTINENCIA SPEED

En el síndrome de abstinencia se pueden distinguir dos fases. La fase inmediata se caracteriza por sensación de fatiga, apatía, inhibición para hacer cosas o para tener actividad intelectual, incremento del número de horas de sueño, y aumento del apetito. 

La fase tardía aparece al cabo de unos días, y dará lugar a un estado anímico depresivo, acompañado por dificultad para conciliar el sueño nocturno, con somnolencia diurna, y despertares durante el sueño seguidos de gran apetito. Junto a estos síntomas, aparece un cuadro de irritabilidad, ansiedad, agitación y gran deseo de consumir estimulantes.

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