Las diferencias sobre el Alcohol en las mujeres

La mujer no ha estado nunca alejada del consumo alcohólico, si bien de un modo menos compulsivo que el hombre hasta hace relativamente poco tiempo, cuando, en esto y en otras tantas cosas, se tiende a igualar los patrones de comportamiento femeninos con los masculinos en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

Alcoholismo en mujeres

El alcoholismo femenino presenta ciertas diferencias significativas con el de los hombres: inicio más tardío, tendencia a beber a solas, sentimientos de culpabilidad, mayor incidencia de tentativas suicidas, mayor relación con acontecimientos psicológicos traumáticos, acuden en busca de tratamiento más precozmente, y comienzo de los problemas físicos a una edad más temprana y con consumos menores.

Los familiares de alcohólicos son menos sensibles a los efectos subjetivos, fisiológicos y conductuales de dosis moderadas de alcohol, de modo que la exposición al consumo de dosis altas, acelera la tolerancia y la dependencia del mismo. En el caso de a mujer, los estudios sugieren que hay un mayor porcentaje de alcoholismo familiar que en los hombres.

Otros factores biológicos están relacionados con la capacidad metabólica de la mujer, que contribuiría a una mayor vulnerabilidad para los efectos del alcohol, entre ellos el de la dependencia. Esta sensibilidad se podría explicar por una mayor absorción, por una menor cantidad de agua corporal, por un mayor porcentaje de tejido graso, y por una menor actividad de la enzima gástrica que comienza a metabolizar el alcohol apenas ingerido.

Otros aspectos del Alcoholismo en mujeres

En cuanto a los factores psicosociales, se ha demostrado que determinadas experiencias juveniles podrían aumentar el riesgo para alcoholismo en la edad adulta de las mujeres. El abuso sexual durante la infancia y el consumo de drogas durante la adolescencia son importantes factores de riesgo. La edad más joven de la primera intoxicación y el haber empezado a fumar tabaco tempranamente se asocian también con problemas de alcoholismo en la edad adulta.

La existencia de factores psiquiátricos, como la depresión, de tan alta incidencia en el sexo femenino en cualquier de sus grados, las tentativas de suicidio, el abuso de otras sustancias, los trastornos de alimentación, los problemas de disfunción sexual y reproductivos, y la convivencia con una pareja consumidora de drogas, son los principales integrantes de una personalidad psicopática que propicia y favorece el consumo alcohólico en muchas mujeres.

La detección del alcoholismo femenino cuenta con varios inconvenientes. Por un lado, los trastornos que presentan, muy frecuentemente de índole ginecológica, no suelen asociarse en un primer momento con un abuso del alcohol.

Por último, por la estigmatización cultural asociada al alcoholismo femenino, es casi habitual el ocultamiento y la negación del problema no sólo por parte de la mujer sino también de sus familiares.