Centro de adicciones – La recaída

Centro de adicciones – Cómo evitar que un desliz se convierta en recaída

  • En lugar de llamar recaída o fracaso a una vuelta a la bebida, considéralo como un lapsus o un error del que puedes aprender.
  • Hay que darse cuenta de que la abstinencia o el control sólo se encuentran a un paso, en lugar de tener una visión fatalista después de un desliz; la sobriedad se pierde, pero se puede volver a recobrar.
  • Examina la cadena de acontecimientos que conduce a este lapsus.
  • Renueva tu compromiso: en lugar de regodearte con los sentimientos de desesperanza y remordimiento después de un desliz, rebobina y evalúa los pros y los contras de no beber.
  • Haz un plan inmediato para la rehabilitación. El tiempo es la esencia. Cuanto antes te comprometas con un plan de acción inmediata, mayores son las posibilidades de no seguir bebiendo. El plan puede conllevar eliminar todo el alcohol que haya en casa, evitar actos sociales donde haya alcohol y planificar actividades alternativas a la bebida (como ir a dar un paseo a la hora de beber). Éste es también el momento de buscar ayuda; en lugar de avergonzarse, hablar con familiares y amigos comprensivos con lo ocurrido y acudir lo antes posible a un profesional que pueda ayudarnos.

El problema con la noción de que un momento de flaqueza te puede devolver a los peores momentos de tu adicción, puede convertirse en una profecía que se cumple a sí misma: si crees en esto y te tomas una copa, puede que sigas bebiendo. La gente que cree que beber cualquier cantidad de alcohol es una recaída y que luego tiene un desliz, es mucho más probable que sufra una grave recaída que aquellas personas a las que se las ha preparado para asumir estos deslices y controlarlos adecuadamente. Cuando un compromiso de abstinencia funciona, funciona. Pero cuando alguien que no se ha comprometido del todo tiene un momento de debilidad y no ha sido adecuadamente preparado, sufre un gran fracaso.