Centro de desintoxicación sin ingreso – La Marihuana

¿Crea tolerancia y dependencia el consumo prolongado de marihuana?

El tema que trataremos hoy en el blog de Centro de desintoxicación sin ingreso Cita es el de la tolerancia y la dependencia que genera el abuso de cannabis.

Con muchas drogas sucede que, si se administran repetidamente, con el tiempo cada vez son menos efectivas, lo que significa que, para conseguir el mismo efecto del principio, se deben tomar progresivamente dosis mayores, esto es, se crea tolerancia a dicha sustancia. Esto ocurre con el THC. Este fenómeno de tolerancia puede llegar a observarse incluso después de tratamientos con dosis bastante moderadas de THC, aunque es más patente cuando las dosis son elevadas. Si las dosis son muy altas, los animales pueden volverse prácticamente insensibles y no responden a un tratamiento posterior con THC. El tratamiento continuado de THC tanto en animales como en personas tiende a aumentar la velocidad de metabolización de la droga, probablemente porque las enzimas que la metabolizan en el hígado se multiplican por la exposición repetida a la misma. Pero estas alteraciones no son lo suficientemente importantes como para explicar los notables cambios de sensibilidad observados como respuesta a la droga, entre los que se encuentran los efectos en el sistema cardiovascular, en la temperatura corporal y en el comportamiento. Puede que la razón sea que la exposición continuada a altas dosis de THC produzcan una disminución compensatoria en la sensibilidad o en el número de receptores cerebrales.

En personas, la administración repetida de grandes dosis de THC a voluntarios en condiciones de laboratorio, llevó a un desarrollo de tolerancia a los efectos cardiovasculares y psíquicos, que fueron los mismos que los observados en los estudios con animales. Con todo, hay que aclarar que no está nada claro que la tolerancia se manifieste habitualmente en personas que consumen cantidades moderadas de marihuana. El consumidor esporádico o aquellos que recurren a pequeñas cantidades de la droga para fines terapéuticos, desarrolla al parecer muy poca tolerancia, por no decir ninguna. Se cree que este fenómeno sólo adquiere importancia en los grandes consumidores, aunque incluso para este tipo de personas no existen pruebas que demuestren que la tolerancia es un factor destacado.

En cuanto a la dependencia, el criterio actual es que para diagnosticar la dependencia a una droga no tiene por qué darse necesariamente ni la tolerancia ni la dependencia física. Con frecuencia se ha mantenido que, dado que ni la tolerancia ni la dependencia física son aspectos característicos de los consumidores habituales de marihuana, en consecuencia esta droga no debe considerarse adictiva. Sin embargo, en algunas personas, esta droga llegará a dominar sus vidas: la imperiosa necesidad psicológica y el ansia angustiosa e incontrolada por consumir cannabis será tal, que todos sus pensamientos se concentrarán en idear el modo de seguir consiguiéndola. El consumo de marihuana puede llegar a ser tan frecuente que el usuario puede permanecer casi permanentemente ‘colgado’. En ocasiones, el consumidor gravemente dependiente tiene afectadas sus funciones cognitivas de un modo permanente, carece de motivación, suele tener una baja autoestima y corre el riesgo de caer en una depresión, siendo probable que sea incapaz de desenvolverse con normalidad en el ámbito profesional o académico. Aunque la mayoría de consumidores habituales de cannabis no sientan más que un ligero malestar cuando dejan de consumir la droga, los extremadamente dependientes sufren un síndrome de abstinencia manifiesto, cuyos desagradables síntomas incluyen cuadros de ansiedad, depresión, trastornos del sueño, náuseas y diarrea. Cada vez es más evidente que el cannabis es una droga cuyos consumidores habituales son susceptibles de pasar a ser dependientes y que esta situación afecta negativamente a un gran número de personas. Las pruebas más recientes con animales ponen de relieve más claramente que nunca que el uso continuado de cannabis puede desembocar en dependencia y abstinencia, y ver que estos fenómenos se asemejan a los que se manifiestan tras el tratamiento con otras drogas que tienen propiedades adictivas.