Centro desintoxicación sin ingreso – Las drogas

Las drogas

En el blog de Centro desintoxicación sin ingreso, contestamos hoy a la pregunta de qué son las drogas.

El hombre ha experimentado con drogas durante miles de años con el fin de evadirse o divertirse, y también para alcanzar iluminación espiritual, realizar ceremonias rituales y con propósitos curativos. Hoy en día, la gente busca la misma forma de escape, pero en la década de los 90 se dio un nuevo giro debido al desarrollo de las sustancias químicas que alteran la mente. En la actualidad, cuando se emplea la palabra ‘droga’ se piensa en sustancias de consumo ilegal como la marihuana, la cocaína, el crack o el ácido. Algunos llaman veneno o tóxicos a las drogas de consumo ilegal para hacerlas más perniciosas, pero con este criterio el alcohol, el café o la aspirina también son venenos.

Para ser un consumidor de drogas no es necesario tomar las que circulan por la calle; los fumadores y los que beben té también están consumiendo drogas. El alcohol, la cafeína del té y la del café, y la nicotina de los cigarrillos son drogas de consumo legal.

El alcohol y el tabaco provocan más muertes que las drogas de consumo ilegal.

Antiguamente, la palabra ‘droga’ hacía referencia a las sustancias consumidas por razones medicinales. De hecho, no fue hasta el siglo XIX que comenzó a diferenciarse entre el uso medicinal y el recreativo.

Algunos fármacos recetados por los médicos, por ejemplo los barbitúricos y los tranquilizantes, son tan perjudiciales y/o adictivos como algunas de las drogas de la calle; de hecho, también se consiguen en la calle. Varias plantas y sustancias de uso doméstico se consideran drogas si se consumen de determinada manera.

La mayoría de las drogas de consumo ilícito que se obtienen en la calle comenzaron siendo medicamentos respetables y legítimos; la profesión médica los desarrolló como posibles remedios para diversas afecciones: el éxtasis se creó para suprimir el apetito; cuando se aisló la heroína, en 1874, se esperaba emplearla como un poderoso analgésico no adictivo.

Algunas personas consumen drogas para:

-divertirse y ser felices

– distenderse y liberarse de las inhibiciones

– sentirse seguras y bien consigo mismas

– ser aceptadas por un grupo de amigos

– ser sociables y disfrutar más la compañía de los demás

– olvidarse de la vida cotidiana y terminar con el aburrimiento

– olvidarse de los problemas y escapar de las preocupaciones

– disfrutar más la música

– disfrutar más el baile

– mantenerse despiertas toda la noche

– experimentar y sentir emociones

– ser rebeldes

– relajarse y calmarse

– aminorar los efectos de otras drogas

– potenciar los efectos de otras drogas

– mitigar el síndrome de abstinencia provocado por otras drogas

– conciliar el sueño

Pero hay un problema. Es probable que una sustancia lo bastante activa para alterar la química de tu cerebro, afectando así tus sentidos y haciéndote ver el mundo de otra manera, te provoque grandes efectos colaterales. Ya se sabe que después de abusar del alcohol se padece una resaca. Quienes beben mucho alcohol están dispuestos a experimentar una emoción breve y sufrir los efectos secundarios. Las demás drogas no son diferentes; todas provocan sensaciones intensas inmediatas a cambio de la depresión que tiene lugar poco tiempo después.