Criando ratas (una película yonqui)

Criando ratas (una película yonqui)

El diario El País escribe una crónica sobre un fenómeno cinematográfico insólito: Criando ratas, de Carlos Salado, una película yonqui, difundida en internet, que, a los dos meses de vida en YouTube, ya suma un millón de visionados.

Carlos Salado, es un joven director de 30 años, que ha dedicado seis a completar su primer largometraje. Salado ha escrito, montado, dirigido y compuesto la música de la película, contando sólo con 5.000 euros de presupuesto, aportados por amigos y gastados en dos cámaras y el equipo de sonido, y con la producción de su amigo Rubén Ferrández. El esfuerzo, en sus propias palabras, ha sido ‘ titánico, casi como un hijo, pero me salió rebelde’.

Criando ratas se desarrolla en los barrios marginales de Alicante, un lugar trasplantable a cualquier ciudad española. su protagonista es Ramón Guerrero, alias ‘Cristo’, al que el director conoce desde que eran niños. Se trata de un personaje carismático y muy conocido, que con 13 años ya era el líder de un grupo de muchachos mucho mayores que él.

Cuando Salado se licenció en Comunicación audiovisual, recuperó la vieja idea de rodar esta película: ‘Soy un fanático del cine quinqui, del cine más vanguardista e independiente, muy realista, que se rueda a pie de calle, de forma veloz y veraz. Ahí están las películas de Eloy de la Iglesia, Carlos Saura, José Antonio de la Loma…’.

Tampoco el hecho de estrenar la película por Internet es casual, ni obligado por las circunstancias, sino algo meditado desde el inicio del proyecto.

La pel·lícula se estrenó primero en auditorios, cinetecas, centros culturales y prisiones, hasta que hace unos tres meses la colgaron en YouTube. Ahora cuenta ya con más de un millón de visionados.

La selección de actores, por otra parte, duró meses y se eligió a chavales de la calle que destilaran verdad y que conocieran el narcotráfico.

¿Ha recuperado Salado el cine quinqui de los 80? Para el director de Criando ratas, la diferencia fundamental con el cine quinqui de los ochenta es que esta pel·lícula no se posiciona, no da lecciones de moral: ‘El cine no debe solo entretener, sino contar las cosas que hay y mostrarlas sin edulcorar. El arte tiene que remover entrañas’