Desintoxicación del alcoholismo

El 47% de los tratamientos de desintoxicación son provocados por el alcohol

El alcohol es la droga más consumida, la más aceptada socialmente y también la que provoca más ingresos en las clínicas de desintoxicación y deshabituación de adicciones.

Según los registros de tratamiento de la Red de Atención a las Drogodependencias (XAD) del Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya, casi la mitad de los inicios de tratamiento por drogodependencias en la comunidad son provocados por la adicción al alcohol. De las 13.779 personas que en 2015 comenzaron una terapia de deshabituación, el 47% lo hicieron por consumo de alcohol. Con respecto a otras drogas, los ingresos por cocaína bajan con respecto al año pasado, los de heroína se estabilizan y repunta un poco la atención por adicción al cannabis.

Sin embargo, según los expertos, aún tendrían que aumentar más los tratamientos por alcohol en los centros de desintoxicación y deshabituación, ya que muchos consumidores excesivos no son aún conscientes de su problemática y en las clínicas para el tratamiento de las adicciones sólo se atiende al 20% de los alcohólicos reales. La edad media de tratamiento por adicción a esta sustancia es 46 años.

La adicción a la cocaína sigue al alcohol como la causa más común de inicio de tratamientos. En 2015, 2.473 personas (el 17,9%) ingresaron en un centro público de tratamiento de las adicciones para desintoxicarse de cocaína, 134 menos que en 2014.

Donde sí se ha registrado un pequeño repunte es en los inicios de tratamiento por consumo abusivo de cannabis. Los casos por adicción a esta sustancia pasaron de 1.763 en 2014 a 1.903 en 2015. Y la edad media de los usuarios es de 27 años.

La heroína, que se estabiliza en cuarto lugar, es la sustancia que más se ha reducido en los últimos años. Mientras que en los 90 era la responsable del 90% de los inicios de tratamiento, en 2015 se ha reducido al 12,2% (1.683 casos). Los expertos achacan la disminución en la prevalencia de esta adicción a la prevención. El año pasado, 7.452 personas estaban dentro del programa de mantenimiento con metadona, que actúa como sustitutivo de la metadona. También se ha reducido el consumo por vía intravenosa, que es el más peligroso. Con todo, en las salas de venopunción se han registrado 100.000 consumos.