Salud mental: Los trastornos alimentarios

Aunque la anorexia y la bulimia se encuentran entre las enfermedades catalogadas como características de finales del siglo XX, ya se describieron casos de estos padecimientos antes del año 1.000.

En la última década del siglo xx se ha despertado la alarma social con respecto a estas afecciones, y no sin razón, ya que las alteraciones de la conducta alimentaria están aumentando en los últimos años de forma alarmante. Hoy día, la prevalencia de la anorexia y la bulimia es de 0,5-1% y de 1-3%, respectivamente, entre chicas adolescentes y jóvenes adultas; en los hombres este índice es aproximadamente diez veces menor. En el caso de la anorexia, las tasas de mortalidad están entre el 15 y el 18%. En términos generales, el 40% de los pacientes de anorexia tiene una evolución favorable, con remisión total de los síntomas; un 30% mejora y lleva una vida aceptable –aunque no se recupera de forma total- y en un 30% de los casos la enfermedad permanece toda la vida.

Generalmente, la anorexia comienza a manifestarse entre los 13 y los16 años; en la bulimia, la edad se retrasa hasta los 17-18 años. No obstante, empiezan a darse casos de anorexia entre mujeres que padecen los síntomas de la menopausia.

Ser mujer y adolescente constituye factores de riesgo para padecer alguno de estos trastornos. Condicionantes potencialmente peligrosos son, asimismo, un incremento rápido de peso, la aparición de cambios corporales, el culto desaforado al cuerpo y a la estética, el haber sufrido separaciones o pérdidas afectivas, o una experiencia sexual no satisfactoria, por mencionar sólo algunos. Teniendo en cuenta la personalidad como factor de riesgo, la anorexia nerviosa parece ir ligada a una personalidad más bien perfeccionista y fóbica, mientras que la bulimia parece estar más relacionada con una personalidad impulsiva.

Otros factores que ejercen un especial influencia en la proliferación de estos trastornos son de índole social, junto a la idealización que se hace de la delgadez y la juventud –características a las que se atribuye en gran medida el éxito en la vida-, hay que mencionar los nuevos hábitos de comida, especialmente la difusión de la comida rápida (fast food), monótona en el sabor, a la que hay que añadir especias, y con cierto tinte dulzón, lo que, además, está relacionado con problemas de sobrepeso.